Llegar hasta el final

Picture of Diego Maquirriain

Diego Maquirriain

Inspira, lidera y transforma con cada acción. 🚀 more

Tabla de contenido

La frase que volvió a encender algo

Hoy domingo, de esos tranquilos y raros a la vez, sin Boscos, sin partidos, con unos cuántos amigos y amigas de Andoni desperdigados por casa y Zizur en plenas fiestas de San Andrés, he salido a correr después de mucho tiempo.

El abu —mi padre— se ha acordado esta mañana de que hoy cumpliría años su padre. Bendita memoria. Qué envidia me da. Y entre eso, el silencio extraño del día y la cabeza un poco removida… tocaba salir a airearme.

Pero no ha sido solo eso.

Hace unos días Arantxa me escribió:
“Diego, mira mi estado.”
Eran unas frases mías. Escritas al final de mi Biografía de este Blog, de esas que sin querer, a veces ayudan a alguien.

Y hoy, justo cuando estaba a punto de poner otra excusa más —el tendón, la lesión, el cansancio, el no tengo tiempo— me ha venido esa frase a la cabeza.
Y he dicho: venga, hasta el final. Sin compararme. Sin presionarme. Pero sin rendirme.

Así que he vuelto a hacer el recorrido de siempre. Ese que hacía hace veinte años. Ese camino que conozco de memoria.


El camino, los recuerdos y lo que te enseña la vida

Mientras corría, como siempre, he empezado a maquinar. A recordar. A hilar cosas.

He pasado por el Tremendo, donde hace nada escribí que comimos con el abu y nos encontramos con Ángel. Qué rápido cambia todo.
Luego he cruzado por el puente de Zizur, el mismo donde hace unos días hubo un accidente terrible. Yo había pasado por ahí una hora antes. Y la semana anterior… ya sabes lo que viví. No hace falta repetirlo.

La vida va así: un día pasa todo y al siguiente pasa nada.
Por eso hay que estar despierto.
Por eso hay que agradecer.
Por eso hay que dejar de vivir en automático.

Entre zancada y zancada, he pensado en lo frágil que es todo.
En lo mucho que damos por hecho.
Y en cómo una tontería —una frase, un gesto, un recuerdo— puede ser el empujón que te vuelve a poner en marcha.


Correr, pensar, observar… y elegir no parar

Lo mío ya lo sabes: corro, observo, conecto puntos.

Hoy, mientras avanzaba, he visto tres furgonetas de empresas distintas.
Tres oportunidades.
Tres posibles llamadas para mañana.

La mayoría solo ve coches.
Yo vi posibilidades.
Porque la vida también va de eso: de entrenar la mirada para ver lo que otros pasan por alto.

Y ahí, sin darme cuenta, entendí por qué me había afectado tanto la frase que me mandó Arantxa:
porque me recordó algo que a veces olvido…
y que me enseñó hace años un maestro que marcó mi manera de ser (Eugenio):

Que los objetivos no se consiguen siendo el más rápido, sino siendo el que no se rinde.

Hoy podría no haber salido.
Hoy podría haberlo dejado en el kilómetro cinco.
Hoy podría haberme creído mis propias excusas.

Pero he seguido.
Y he llegado.
Y eso, aunque sea un detalle pequeño, para mí significa mucho.


Volver a intentarlo siempre merece la pena

Hoy, cuando he parado el reloj y he visto que había llegado, me ha salido una sonrisa que hacía tiempo que no veía en mí. No por correr. No por los kilómetros.
Sino porque he sentido algo que necesitaba: la certeza de que todavía puedo empujar un poco más.

A veces creemos que estamos lejos de lo que fuimos.
Y luego pasa algo pequeño —una frase, un recuerdo, un mensaje— y te das cuenta de que sigues teniendo dentro la misma chispa. Solo que estaba escondida.

Hoy esa chispa ha vuelto.
Y me ha recordado algo que no quiero olvidar:

No siempre hace falta un gran día para hacer algo grande.
A veces basta con decidir que no te vas a rendir.

Eso es todo.
Lo demás… llega solo.

Sobre el autor

Diego Maquirriain

🚀 Transformar ideas en impacto real

No se trata solo de lo que haces, sino de cómo lo haces y por qué lo haces. A lo largo de mi trayectoria, he aprendido que el conocimiento no sirve de nada si no se comparte, que las mejores oportunidades nacen de las relaciones auténticas y que el éxito no es solo un destino, sino la huella que dejas en los demás.

Durante más de 20 años he trabajado en liderazgo, estrategia y gestión de proyectos en sectores tan diversos como el marketing, las ventas, la innovación y el desarrollo social. Desde la creación y dirección de la Fundación Osasuna, donde aprendí el valor de las alianzas estratégicas al gestionar más de 500 patrocinadores, hasta la dirección de proyectos en Nicaragua, donde lideré iniciativas que generaron un impacto social tangible.

Mi paso por el mundo corporativo, en compañías como TICNA y Q+D, me ha permitido desarrollar estrategias avanzadas en marketing digital, ventas e inteligencia artificial, logrando resultados medibles y transformaciones reales en negocios y organizaciones.

¿Por qué este blog?

Porque creo en el poder de compartir experiencias y aprendizajes. Si hay algo que pueda ayudar a alguien, entonces este espacio habrá cumplido su propósito. Aquí no se trata de vender nada, sino de aportar valor, de inspirar, de conectar.

Si algo he aprendido en todos estos años, es que la diferencia entre la gente «top» y la gente «del montón» no es el talento, sino la actitud. Y si algo puedo hacer por los demás, es compartir herramientas, ideas y reflexiones que sirvan para tomar mejores decisiones, superar desafíos y, sobre todo, disfrutar más del camino.

💡 No esperes a estar listo para empezar. Empieza y estarás listo.
🔥 Hazlo con pasión, o no lo hagas.
💪 Porque la única meta real no es ganar, es darlo todo hasta el final.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *