Somos distintos… y por eso podemos sumar

A veces una conversación de café te enseña más que cualquier reunión. El viernes descubrí que más allá de proyectos y empresas, lo importante es la gente que hay detrás. Profesionales que eligen colaborar, ayudarse y caminar juntos. Y eso, hoy en día, vale oro.
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Diego Maquirriain

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Este viernes, 6 de febrero, estuve en una asamblea.

A algunos ya los conocía. A otros no.
Pero eso, sinceramente, a mí no me importa. Es más, casi me gusta. Cada día disfruto más hablando con gente nueva, presentarte, escuchar, intercambiar cuatro palabras. Nunca sabes qué te puede regalar una conversación sencilla.

No pensaba que iba a ser una asamblea tan comprometida.

Se habló de formación, de profesionalidad, de tomarse este oficio en serio. Justino, presidente de la Federación Española del Pavimento de Madera, habló de carnets, de preparación, de exigir nivel para poder llamarte instalador. Y eso dice mucho de un sector: apostar por hacerlo bien.

  

Pero como casi siempre, lo mejor vino después.

En los cafés.

Ahí, cuando todo se relaja, cuando bajan las formalidades y empiezan las conversaciones de verdad.

Fue entonces cuando uno se me acercó y, con una naturalidad brutal, me dijo algo que me dejó pensando:

“Aquí cada uno tiene su empresa, su manera de trabajar y sus clientes. Podríamos vernos como competencia, claro. Si a uno le dan un proyecto, el otro ya no lo tiene. Pero estamos en ANIP porque queremos ayudarnos, colaborar. Porque entendemos que solos vamos más rápido, pero juntos llegamos más lejos.”

No lo dijo para quedar bien.
Lo dijo desde dentro.

Grande él.

Y grande el mensaje.

Yo siempre observo mucho. Y siempre intento quedarme con lo bueno de cada momento. Es mi manera de vivir. Incluso en los días torcidos, siempre trato de sacar algo positivo.

Y antes de ayer viernes, lo encontré.

Porque más allá de presupuestos, obras y proyectos, lo que vi fue otra cosa: personas. Gente profesional, sí, pero sobre todo gente humana. Personas que saben que hoy un proyecto puede ser para ti y mañana para otro. Que entienden que compartir experiencia suma más que guardársela. Que saben que detrás de cada suelo terminado hay muchas horas, muchas decisiones y mucha responsabilidad.

Eso es lo que me llevé.

Luego ves proyectos acabados, fotos bonitas, resultados finales.
Pero casi nadie ve lo que hay detrás: conversaciones, apoyo, respeto, oficio.

Y eso solo lo vives cuando estás ahí.

Vivimos rodeados de ruido, de comparaciones, de “yo más que tú”. De pensar que todo es una carrera. Y sin embargo, a veces basta un café y una frase sincera para recordarte que se puede trabajar en lo mismo sin pisarse. Que se puede crecer sin empujar al de al lado.

Que colaborar no te quita nada. Te multiplica.

Yo ese viernes aprendí algo muy simple y muy grande:

No se trata de quién gana más proyectos.
Se trata de cómo caminas mientras tanto.
De con quién compartes el camino.
Y de qué tipo de persona decides ser.

Por eso escribo esto.

Porque lo fácil es hablar de resultados.
Lo bonito es hablar de personas.

Y eso, de verdad, es lo que más me gustó.

Sobre el autor

Diego Maquirriain

🚀 Transformar ideas en impacto real

No se trata solo de lo que haces, sino de cómo lo haces y por qué lo haces. A lo largo de mi trayectoria, he aprendido que el conocimiento no sirve de nada si no se comparte, que las mejores oportunidades nacen de las relaciones auténticas y que el éxito no es solo un destino, sino la huella que dejas en los demás.

Durante más de 20 años he trabajado en liderazgo, estrategia y gestión de proyectos en sectores tan diversos como el marketing, las ventas, la innovación y el desarrollo social. Desde la creación y dirección de la Fundación Osasuna, donde aprendí el valor de las alianzas estratégicas al gestionar más de 500 patrocinadores, hasta la dirección de proyectos en Nicaragua, donde lideré iniciativas que generaron un impacto social tangible.

Mi paso por el mundo corporativo, en compañías como TICNA y Q+D, me ha permitido desarrollar estrategias avanzadas en marketing digital, ventas e inteligencia artificial, logrando resultados medibles y transformaciones reales en negocios y organizaciones.

¿Por qué este blog?

Porque creo en el poder de compartir experiencias y aprendizajes. Si hay algo que pueda ayudar a alguien, entonces este espacio habrá cumplido su propósito. Aquí no se trata de vender nada, sino de aportar valor, de inspirar, de conectar.

Si algo he aprendido en todos estos años, es que la diferencia entre la gente «top» y la gente «del montón» no es el talento, sino la actitud. Y si algo puedo hacer por los demás, es compartir herramientas, ideas y reflexiones que sirvan para tomar mejores decisiones, superar desafíos y, sobre todo, disfrutar más del camino.

💡 No esperes a estar listo para empezar. Empieza y estarás listo.
🔥 Hazlo con pasión, o no lo hagas.
💪 Porque la única meta real no es ganar, es darlo todo hasta el final.

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