Caerse… también forma parte (cuando ya no lo cuentas igual)

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Diego Maquirriain

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Venimos de Semana Santa. Ayer, dicen, que resucitó. Y hoy volvemos al hospital. El abu otra vez. Ya no sé si es la sexta o la séptima caída, pero cuando estás ahí ya no las cuentas igual.

Hace unos meses, un 31, estaba a las 00:00 mirando por la misma ventana. Las mismas vistas. El mismo silencio. Y hoy vuelvo y todo parece lo mismo… pero no lo es. Porque tú ya no estás en el mismo sitio.

Estos días se habla mucho de caerse y levantarse. Lo escuchas, lo ves, lo celebras… pero cuando lo tienes delante cambia. Porque ahí no hay frases bonitas. Está él. Estás tú. Y poco más. Y entiendes que hay cosas que no dependen de ti, que no todo se puede arreglar, que hay momentos que simplemente tocan.

Y sin embargo sales de ahí… y la vida sigue.

Hay fuego, hay carne, hay ese olor que te devuelve a lo de siempre. Y te choca lo rápido que todo convive. Lo que duele y lo que te hace reír en el mismo día.

Luego llegan los de siempre. La mesa, el brindis, ese punto nuestro que no hace falta explicar. Y aparece el mensaje que nos define más de lo que parece:

“Agradecer al MESÍAS.
La comida de confesiones.
Y la imposición de la penitencia del silencio.”

Y en medio de todo eso te das cuenta de algo.

Que hay días que te pasan por encima sin avisar. Sin preguntar. Y no te apetece sacar conclusiones ni explicarle a nadie cómo hay que vivir. Ni siquiera te sale hacer de coach, porque no va de eso.

Va de estar.

Como puedes.

Porque la vida no es tan ordenada como la contamos, ni tan bonita como la escribimos. Es más de lo que te toca y de cómo lo encajas. De hospital por la mañana, de fuego por la tarde, de risas que no esperabas y de cosas por dentro que no cuentas.

Y aun así sigues.

No porque tengas todo claro ni porque seas más fuerte que nadie, sino porque no te queda otra. Porque toca. Y porque, aunque no lo digas mucho, sabes quién eres y sabes con quién estás.

Y al final, entre todo eso, entiendes algo muy simple.

Que no va de no caerse.

Va de seguir estando.

De no desaparecer.

De no dejar de ser tú.

Porque todo cambia.

Pero si hay algo que de verdad importa…

es eso.

Sobre el autor

Diego Maquirriain

No soy gurú.
No vendo humo.
Solo pongo en palabras lo que vivo.

Si algo de esto te resuena, bienvenido.

Mi historia completa está arriba.

 

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