Hay frases que no envejecen

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Diego Maquirriain

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Hay personas que se van… pero dejan algo que sigue hablando por ellas muchos años después.

A veces no es una foto.
Ni una herencia.
Ni siquiera un recuerdo concreto.

A veces son frases.

Frases dichas casi sin darse importancia, en cualquier momento, pero que terminan quedándose a vivir dentro de alguien para siempre.

Hace poco una conversación me dejó pensando más de lo que imaginaba. Entre muchas cosas, me hablaba de su padre y de dos frases que se le quedaron grabadas para siempre:

“Enemigo que huye, puente de plata.”
“Es mejor ser dueño de tus silencios que esclavo de tus palabras.”

Y de repente entendí algo.

Que hay personas que, sin saberlo, educan para toda la vida con una sola frase. Que detrás de esas palabras no había solo refranes o maneras de hablar. Había carácter. Experiencia. Forma de entender la vida.

Porque para decir frases así, antes hay que haber vivido mucho.

Y me imaginé a ese padre diciéndolas de manera natural, sin pensar que años después seguirían ahí, intactas, acompañando a alguien en momentos buenos y malos. Como una brújula silenciosa.

Eso es dejar huella de verdad.

No lo material.
No el ruido.
No aparentar.

Dejar una manera de mirar la vida dentro de otra persona.

Y quizá por eso me gustó tanto escucharlas. Porque hoy vivimos demasiado rápido, hablamos demasiado, reaccionamos demasiado… y cada vez hay menos gente que entiende el valor de callar a tiempo, de observar, de no entrar en todas las guerras.

Ser dueño de tus silencios.

Qué frase más sencilla… y qué difícil de aplicar.

Porque a veces una palabra mal dicha rompe más que un golpe. Y a veces retirarse de ciertas batallas no es cobardía, es inteligencia. Es paz. Es saber elegir dónde merece la pena quedarse y dónde no.

Y mientras escribo esto, pienso que al final todos dejamos algo en los demás. Aunque no nos demos cuenta.

Una frase.
Una costumbre.
Una forma de tratar.
Una manera de estar.

Y quizá ahí está lo importante.

En vivir de una forma que, cuando alguien te recuerde dentro de muchos años, todavía siga escuchando tu voz en algunas decisiones de su vida.

Eso sí que es permanecer.

Sobre el autor

Diego Maquirriain

No soy gurú.
No vendo humo.
Solo pongo en palabras lo que vivo.

Si algo de esto te resuena, bienvenido.

Mi historia completa está arriba.

 

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